Alianza
Durante el año 2006 avanzamos como nunca antes en la integración de Renovación Nacional y la Unión Demócrata Independiente, logramos trabajar en equipo, tratando de cumplir el rol que le corresponde a una oposición responsable en una democracia: el rol de fiscalización de los actos del gobierno.
Logramos dar muestras palpables de que efectivamente el trabajo en conjunto produce importantes frutos para el país, en materias como la lucha contra la corrupción. Después de mucho tiempo, surgen luces de una relación fuerte y estable entre nuestros partidos, lo que es un caldo fértil para la creación de espacios de confianza y trabajo mutuo.
Desde la creación de la Alianza por Chile, hemos funcionado prácticamente como un pacto electoral, el cual no ha podido consolidarse como una fuerza política coherente que se muestre al país como un sector en donde conviven armoniosamente distintas e importantes formas de entender la vida.
En estas últimas semanas, ambos partidos hemos trabajado activamente en la conformación de una fuerza política real, la cual vaya mucho más allá que un mero pacto electoral. Las directivas de ambos partidos estamos trabajando en darle una cierta institucionalidad a nuestro sector, para esto hemos acordado la creación de Equipos de Gobierno, en donde profesionales de primera línea trabajarán en la creación de ideas y propuestas de lo que queremos de Chile. Otra iniciativa importante es la creación de la Convenciones de la Alianza, queremos recorrer el país, trabajando con gente de nuestros partidos y del mundo independiente, formando equipos de trabajo, los cuales generarán espacios ciertos para la creación de una cultura de trabajo común.
Eso es lo que Chile merece y lo que la ciudadanía espera de nosotros, si queremos ser una opción real de gobierno, tenemos que aprender a trabajar en equipo, poniendo el énfasis más en lo que nos une, que en lo que nos separa.
Chile se merece una alternativa a la ya desgastada concertación, merece un recambio; pero no queremos ser gobierno solo por el hecho de serlo, queremos ser una alternativa viable, en la cual todos los chilenos puedan sentirse representados.
El país se merece una centro-derecha ordenada y responsable, en donde puedan convivir las distintas cosmovisiones de una manera amable y respetuosa.
Tenemos que trabajar muy duro para eso, es la única manera en la cual los chilenos y chilenas confiarán en que podemos conducir a Chile al desarrollo.
