El día 5 de mayo, en la ciudad de Antofagasta, realizaremos la primera de las tres convenciones de la Alianza. Después de muchos años, nos hemos puesto de acuerdo ambos Partidos en desarrollar un trabajo conjunto, de cara a los desafíos que se nos aproximan en los próximos años, pues hemos comprendido que es imperioso que avancemos decididamente en la conformación de una fuerza política, que ofrezca al país una alternativa viable y real a la Concertación.
Nuestra idea es formar grupos de trabajos, que involucren a todo el país y nos permitan crear un espacio para pensar a Chile, pensarlo desde una perspectiva distinta, más allá de las críticas y centrarnos en formar un ente que nos de la posibilidad de generar propuestas que nos permitan mostrar al país lo que queremos y esperamos de nuestro país. Queremos que estos grupos trasciendan en el tiempo y se forme un grupo de “convencionales”, que puedan ser activos en la formulación de proyectos e ideas que ayuden tanto a las regiones, como a Chile en su conjunto.
Para esto, como dije anteriormente, realizaremos tres convenciones, la primera en Antofagasta, en donde reuniremos a toda la zona norte; una segunda reunión, en el mes de julio, en la ciudad de Valvidia, que reúna la zona sur y una tercera reunión, de carácter nacional en Valparaíso, en la cual queremos aglutinar los resultados del trabajo de todo el país.
Esto no se trata solamente de reuniones aisladas entre los militantes de RN y la UDI, queremos sumar a estos equipos líderes de opinión de cada una de las zonas en donde se desarrollen los encuentros. La idea es que podamos abrirnos hacia el mundo independiente o aquellos desencantados de la Concertación, esperamos sumar el mayor número de personas en esta iniciativa, las que sin duda nos aportarán con sus ideas y nos darán esa mirada, que a quienes estamos tan metidos en el mundo político, a ratos se nos pierde.
Si queremos gobernar a Chile, ya sea desde los municipios o el gobierno, tenemos que aprender a escuchar las inquietudes de los ciudadanos, tenemos que ser una alternativa viable, centrada en los problemas e inquietudes de cada una de las regiones de nuestro país.
Es nuestra responsabilidad con el país el ofrecer una alternativa a la desgastada concertación, tenemos que ser capaces de generar confianza en la ciudadanía y mostrar que realmente podemos conducir a este país al desarrollo. Estoy seguro de que a partir de iniciativas como estas, surgirán las personas y las ideas que nos marcarán la hoja de ruta y nos darán el impulso necesario para desarrollar una fuerza cohesionada, fuerte y coherente, y lo más importante: abierta a todos los chilenos.